Relatos: De extravagante arcoíris

Después de varios días o semanas, qué sé yo; me hago presente. Aquí con renovadas fuerzas, y ya saben que amo este trocito, de los que es mí blog. Así que con amor reconstruiremos la falta que hemos tenido durante este tiempo.

Viaggiare, trae un nuevo proyecto, recuerdan: ¿los relatos con autores que forman parte de Wattpad? Bueno hoy les cedo una nueva muestra que, con mucha amabilidad han creado algunos de los escritores, de la plataforma digital.

Además de escoger una de sus obras, propusimos la creación de un relato como extra a esa historia, con sólo una condición impuesta por Viaggio, esta vez hemos propuesto incluir en un relato de 600 palabras como máximo; y también a un animalito muy peculiar…

arajhg

No haremos esta entrada tan larga, espero que hayan entendido algo de la propuesta, y no creo que hoy pueda incluir todos los relatos, porque a parte de ellos, adicioné una mini e informal entrevista a cada escritor, y así los lectores pueden conocer más sobre ellos.

 

PORTADA DE PHOEBE1
Clik-Guía a enlace de la obra en wattpad.

Viaggio presenta una obra clasificada en género, Novela histórica; “Óbice mortal” escrita por Phoebe Wilkes.

RELATO #1

“Era una araña, sí, un bicho asqueroso —aunque quizá no tanto como algunas de las alimañas que poblaban la 718—. Pese a que, a su favor, se podía decir que lucía algunos colores del arcoíris. Tal vez para poder lucirse ante los insectos del sexo opuesto, quizá como simple y llana estrategia para mandar a tomar por saco a los humanos, que a menudo se apiadaban de ellos no llegando a descargar sobre ellos toda su frustración.
    Al capitán Balfour Faraday le gustaban los animales, tanto los vivos —que se hallaban en la Tierra— como los muertos —cuyas ánimas vagaban por la ciudad sin nombre cuando, por desgracia, en Mersephgate no cabía espacio para más seres—. Y aun así, no podía evitar la tentación de abrir una ventana e ingeniárselas para echar de su despacho a la molesta criatura. ¡Tantos ojos mirándole mientras rellenaba informes! Hasta el simple hecho de fumar, cuando se había prometido a sí mismo que lo dejaría, le resultaba un vicio deplorable. Pareciera que alguien estaba allí expresamente para juzgarle. Desde la pared, sin moverse, el ser cuyo color predominante era el azul no apartaba la vista de él.

   Faraday agarró un pisapapeles cercano y por un momento lo sujetó en alto, pensando en lanzarlo contra aquel pavo real con ínfulas de insecto exótico. ¿Pero a qué mierda jugaba? Sin duda, tenía una puntería excelente y no necesitaría de un segundo intento para alcanzar su objetivo. En cambio, seguía encontrándose en el limbo existencial —como algunos lo solían llamar en tono burlesco— o, en otras palabras, por muchas veces que arremetiera contra cualquiera no podría deshacerse de él. ¿Cómo deshacerse de esas pobres almas descarriadas si ya estaban marchitas y no tenían otro lugar al que ir? 
    —Y encima esos ecologistas de tres al cuarto son capaces de convencer al jefe para que me condene a otra década por intento de homicidio —murmuró para sí pensando en aquella gente hortera, vestida siempre de verde, que ocupaba las prisiones desde la 340 hasta la 395. 
   No, si al final no iba a poder imponer su santa voluntad siquiera en el lugar que regentaba.
Balfour dejó el pisapapeles sobre el escritorio, maldijo por lo bajo a todo lo que se movía y se acercó a la pared con una pluma en una mano y una carpeta en la otra. Con sumo cuidado, se las ingenió para que la araña subiera a la carpeta, sin forzarla demasiado. Luego se acercó a la ventana abierta y agitó la carpeta sin compasión. Ya estaba, se había deshecho de ella. Ya no habría más interrupciones hasta la hora del café, si acaso. Por supuesto que no llovía, que el capitán no podría asegurar que alguien no se anduviese con cuidado y aplastase al pobre animalito sin darse cuenta. Pero lo que sucedía fuera de aquellas cuatro paredes, en la ciudad gris, ya no era de su incumbencia.

   Balfour regresó a su escritorio a rellenar papeles. Sin ser consciente de que la araña nunca había salido de la estancia, que había pasado de estar pegada a la pared a estar adosada a su espalda.”

Autora: Phoebe Wilkes.

Obra publicada en Wattpad.

 

 

ENTREVISTA #1 A

PHOEBE WILKES – ESCRITORA DE “ÓBICE MORTAL.”

 

phoebe, 2.

 

No haremos la misma entrevista convencional, quiero que cada uno de los entrevistados, me digan de forma informal sus respuestas. Así que la propuesta será algo diferente.

Y poder pasar un rato divertido, juntos. Con éstas preguntas un poquitín locas para poder conocernos, e incluso el lector aprenderá más de ustedes.

Muy bien empecemos:

 

V— Que tal Phoebe. Cuéntame, a ver como comienzo daremos una intro y como te sentiste acerca de lo que has escrito para Viaggio. Que me ha gustado mucho, por cierto; el final es muy ingenioso, pobre hombre. Reí mucho y tuve compañía al leerlo, mi pareja también pasó un rato agradable con tu escrito. ;D

P— Bien, he de comentar que cuando vi que tenía que incluir una araña en el relato sólo pensé: “Hay que matarla… o casi”. Porque eso es lo que se suele hacer con los bichos, ¿no? Por bonitos que sean. Pero esto es parte de Óbice mortal y si hay que putear a alguien con una araña pues que sea a Faraday (no sé el motivo, pero siempre que tengo una idea para joder a algún personaje, da igual cuál sea la trama, quien se lleva los golpes del “destino” es el capitán).

Mejor no incluyo esto como relato extra… capaz y hay algún lector resentido que sufre cuando Balfour lo hace (Seguro que no: por mi parte disfruto haciendo que Faraday las pase canutas).

 

V— He leído tu obra; que se clasifica para los que aún no la han leído; en género histórico, y yo más o menos se de que va. Pero quiero que me respondas ya que he visto que sus personajes son hiperactivos a la hora de investigar y actuar frente a algún caso. Como escritora en tu día a día, la pregunta es: ¿A qué no te gusta esperar? ¿Eres persona de actuar?

P— Si ves a mis personajes muy activos es porque quieren salir de ahí cuanto antes —no a todos les agrada investigar, pero lo sobrellevan como pueden—. Yo, por mi parte, no soy nada de actuar y tampoco me frustra esperar. Tengo muchísima paciencia, sobre todo en lo referente a la literatura. Así que digamos, por el interés de la causa, que soy la vaguedad personificada —ni tan siquiera creas que me atrae viajar más de dos días— y pongo a mis personajes a hacer lo que yo me niego a realizar.

 

V— Ahora, esta es una muy buena pregunta para vos Phoebe; ya que te encanta todo sobre misterios en casos de asesinos, y policial. Dime, caminas en la calle, y te topas con un “accidente”, alguien arroja un bulto demasiado grande para ti… Y cuando el otro se cerciora de tu presencia, corres aunque es demasiado tarde, y te das cuenta que ya eres testigo clave para descubrir al asesino. Y si estuvieras en un programa de protección para testigos ¿cuál sería tú alias?

P— Pero Señoría, yo no he visto nada. El tipo vestía de negro, talmente parecía un cuervo sin alas, y llevaba un pasamontañas. Tenía una pinta de terrorista que se caía para atrás… Y yo no me fijo en terroristas, capaz y que me lanzó una bomba —que nada explotase es lo de menos—. Si el cómplice, del cual tampoco vi su rostro, estuvo a punto de dispararme no puedo testificar. Ya estaba yo de espaldas y poniendo pies en polvorosa hacia el bar más cerc… mi casa, dije que fui a casa.

Ah, ¿mi alias? Pues no sé.  ¿Jean Valjean? Vamos a perseguir justicia al más puro estilo de Víctor Hugo…

 

V— Tu novela viaja constantemente en la línea del tiempo. Te pregunto si pudieras hacerlo, al igual que tus personajes; ¿y  viajar al pasado, dónde irías?

P— Quizá, a finales del siglo XIX o principios del XX. En cuanto al lugar, escogería quedarme en España o en todo caso, algún país de habla inglesa… o a Italia. Aunque me gustan otras épocas, para quedarme prefiero ésta. Que hay, si cuadra, un poco menos de intolerancia hacia las mujeres y no estamos todavía en guerra (¿pero qué digo? Siempre hay guerras… sólo que no en los mismos lugares). Como ves, lo que más me interesaría es librarme de los conflictos: luego los hechos históricos que presencia o los monumentos que visite ya pasan a un plano más bien secundario.

 

V— Phoebe y si te dijera, “oye puedes ir y entrevistar a cualquier personaje de la historia…” (Risas). ¿Con qué personaje histórico tendrías una charla?

(Claro, en el caso más loco, y que se pueda, sí, lectores -estoy perfectamente.)

P— Estoy dudando entre el conde de Saint Germain (un tipo que se decía que, incluso después de haberla palmado, se le había visto en varios lugares de Europa y que además, nunca envejecía) y Kaspar Hauser. De éste último va a tratar mi próxima novela corta (la de El príncipe que no estaba destinado a reinar), así que no daré detalles de su identidad… aunque en verdad pocos podría dar aunque me lo propusiera. Todo son teorías y conspiraciones.

 

En fin, hora del relax y llegando al final de ésta corta entrevista. Primero muchas gracias por ser tan, como decirlo. Eficiente e imaginativa, ya que tu relato fue el primero en entregarse. Una vez más te agradezco, por participar porque estos proyectos no dan nada a cambio, sólo mostrar a autores y que, están incluyendo sus obras en Wattpad.

Una última pregunta para que tu lectores aprendan de vos, o autores ya que pueden tomarlo a la hora de escribir; ¿por qué no?

¿Cómo o que haces para relajarte a la hora de escribir?perfil de phoebe en watt

¡Pero si a mí eso de poder promocionarme en páginas ajenas ya es de agradecer! Sobre todo teniendo en consideración que la mayoría de humanoides wattpadienses vienen a escribir antes que a leer o ayudar a los demás. En realidad tendría que darte yo a ti las gracias por organizar esto.

Entonces… cómo me relajo. No lo hago. Si pongo música, la tele o digo: “Ahora no me apetece escribir por X motivo, ya lo haré dentro de una hora” al final no hago nada. Literalmente; ni me estreso, ni me relajo, ni avanzo con el siguiente capítulo. Yo lo que hago es ponerme un horario y decir: cada día, de tal hora a tal hora, voy a escribir esta historia. Sin distracciones. Ya comprobaré internet o lo que sea cuando termine.

Me funciona bastante bien ahora en vacaciones… Cuando hay clase ya es más complicado porque tengo la sensación de que pierdo el tiempo. Y yo soy de las que se distraen fácilmente. Si estoy sola en la habitación y no hay más sonido que el que se escucha a través de una ventana abierta, mejor.

 

  Muchas gracias por tu tiempo.

 *Y puedes dejar una intro de Óbice* 

Mejor que intros —porque para esta obra no hay intro que valga, y con lo dada que soy a extenderme…—, dejaré el booktrailer. Que para una vez que me quedó bonito he de aprovecharlo:

 

 

 

¡Eh, viajeros!, ¿les ha interesado las letras de Phoebe?, no dejen de pasear por allí y conocer más de sus obras. 

Viaggiare regresará con más relatos y sus entrevistas, por lo tanto ésto aún no ha acabado…

No olviden dejar su comentario, y si gustan pueden compartir la entrada. 

 

Ah, se nos olvida. Viaggio cuenta con su propia cuenta en Wattpad. AQUÍ.

 

 

2 respuestas para “Relatos: De extravagante arcoíris”

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