Cuentos oscuros de octubre

Julio de 2011

-Mensaje enviado-

Asunto: Visitamos a la abuela. (Lee hasta el final)

Un día de frío en julio, viajábamos al pueblo de mi abuela, no con mucha frecuencia, no al menos desde que me embaracé. Por ello, no era una visita como otras, esta sería especial.

Farid y yo le presentaríamos al nuevo integrante de la familia, nuestro primer bebé.

Aquel día, fue increíble, al igual que emotivo. Lo disfrutamos mucho, pues más tarde, como se aproximaba una gran tormenta, nos convenció de pasar la noche hasta la mañana siguiente. Así regresar de vuelta a nuestra ciudad.

Aunque, debo decirte o describirte sobre la casa, ya que es algo muy importante. Era una casona muy amplia y larga en extensión, las habitaciones quedaban al lado derecho de un pasillo, siendo cuatro en total, hasta culminar en un segundo living y cocina.

Ambos escogimos el tercer cuarto, uno con pisos en madera y un baño privado, cómodo y espaciosos para los tres. Este es en el que dormiríamos. Y ahí pasa todo.

Luego de cenar y estar con la abuela, nos preparamos para dormir. Les cuento que mi niño dormía en su coche, que llevábamos para su comodidad. La habitación contaba con cama matrimonial, y una camita de plaza más.

Al centro de la pared final, había una puerta que daba al living principal, y otra más al último cuarto de la casa, uno muy pequeño que da a la cocina. Junto a este una llave de una lámpara antigua de pared, que daba una escasa iluminación al cuarto. Luego, continua a otra puerta que da al baño de la misma habitación, frente a la cama y en medio coloqué a mi hijo.

Aquí comienza lo divertido.

Era pasada la media noche, ya no recuerdo bien, en mi ensueño empiezo a soñar o percibir que el bebé estaba muy inquieto. Entonces, siento mucho más, el no se tranquiliza, llámenlo presentimiento, no lo sé, imaginé a alguien viendo al niño. Después, así de rápido se esfuma.

Al alcanzar con mi mano para mecerlo, observo la puerta del lavado y noto algo. Creí ver a alguien.

Cuando por fin despierto, exaltada y sudada, mi bebé se movía en sus sabanas, pero no había llanto. Pues hasta el día de hoy no tengo idea como explicarlo.

Al momento en que me levanto, alguien está parado en la puerta del medio. La que da al cuartito y siguiente, el comedor… Entonces, nerviosa, pero sin dudarlo, llamo a Farid. Lo sacudo fuertemente, sin dejar de observar de reojo aquel extraño.

De mediato se levanta, he de decir que me sorprendió, ya que él nunca tiene el sueño tan liviano. Lo hace, y cuando todo está claro, no vemos a nadie, más que a nosotros mismos algo impresionados.

No hay nada ni nadie; más que las puertas abiertas, cuando todas estaban cerradas antes de irnos a dormir.

Cuando lo veo revisar todo, suspiro aún intranquila, y él regresa a la cama y me suelta la peor de las confesiones, estando tan lejos de nuestro verdadero hogar.

Farid dice haber visto a un hombre, ahí donde yo también lo vi…

No saben la sorpresa que me llevé.

Cuenta que soñaba que el bebé estaba nervioso, y a este ser viéndolo sobre el coche, además de que al levantarse, lo ve de pie al otro lado de la entrada. Ambos vimos algo similar. Salvo que él sí pudo describirlo con claridad.

Lo extraño es que nunca volvimos a soñar algo en común como aquella vez. Ni tampoco, a revivir una escena tan paranormal como aquella.

A la mañana siguiente, ya más tranquilos, comienza a describirme como lucía, siendo que mi esposo nunca fue tan descriptivo ni observador.

Me dijo, las facciones y cuerpo del ente, todo, entonces lo supe. Intento pedir los álbumes de la abuela, cuando los tuvimos en manos, él llega a una en especial y dice:

«Ese es el hombre.»

No lo podía creer. Aquel fantasma era el de mi tío. Que falleció varios años antes de que yo naciera.

Debo aclarar que el cáncer lo venció en esa misma habitación donde nos alojamos. Dejando a un niño pequeño como el nuestro, siendo criado por mis abuelos, quizás él pensó que era el suyo.

Sin embargo, no hubo otra conexión como la de aquella noche, la cual nos involucró a mi hijo, a mi pareja y a mí.

Publicado por Ofrah Rox

¿Se preguntan que hace? ¿Quién es? Bien compañeros, autores y lectores. Mi nombre es María José, o llámame solo Majo. Sr, vivo en la ciudad costera de Colonia del Sacramento, Uruguay. Sean bienvenidos a mi espacio de escritura, ilustración y algo de mi hobby favorito, la literatura. Me gusta mucho leer, escribir, escuchar mucho rock e ilustrar: ¡papel y lápiz y a dibujar! Además de crear contenido en mis redes para escritores y contar mi experiencia como novata en lo que es la narrativa juvenil. You wonder what it does? Who is it? Well colleagues, authors and readers. My name is María José, or just call me Majo. Sr, I live in the coastal city of Colonia del Sacramento, Uruguay. Welcome to my space for writing, illustration and some of my favorite hobby, literature. I really like reading, writing, listening to a lot of rock and illustrating: paper and pencil and drawing! In addition to creating content in my networks for writers and telling my experience as a novice in what is youth narrative.

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